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El Año del Ñandú
Por Cora Gornitzky - Fotos: Norberto Melone
Fuente: Super Campo
Link:
http://www0.supercampo.uol.com.ar/edicion_0126/nota_02.htm
NUEVAS CRIAS / Rhea Americana
Cotiza muy bien sus productos y es compatible con otros
proyectos agropecuarios, se puede diseñar como
una inversión escalonada, siempre que se disponga
de ingresos previos. Es el caso del Establecimiento
Lopez, en Florencio Varela. Por qué los integrantes
de la Asociación de Criadores de Ñandú
aseguran que el despegue comercial comenzará
este año.
En el corazón hortícola y floricultor
de Florencio Varela asoman, curiosos y elegantes, más
de 300 ñandúes. Viven en cautiverio en
las instalaciones del Establecimiento Lopez. Recorren
a sus anchas las 12 hectáreas de este emprendimiento
que nació hace casi tres años, en un predio
que históricamente se dedicó al cultivo
intensivo de flores ornamentales. Dos corrales de engorde,
una sala de incubación, cinco hectáreas
para reproductores, un lote de alfalfa con riego por
aspersión conforman la infraestructura básica
del criadero , que se prepara para comercializar los
productos y subproductos de esta rara avis, que cotiza
a buen precio en los mercados más sofisticados
del mundo.
HABITANTE AMERICANO. El ñandú
corresponde a la familia de los Rheidae. Primo del Avestruz
y el Emmu, habita desde tiempos remotos nuestro continente
y si bien pertenece a las estepas y sabanas, se adapta
sin dificultad a los más variados escenarios
agroecológicos. En la Argentina existen dos especies:
la Reha Americana (distribuida en el norte y centro
del territorio hasta Río Negro) y la Pterocnemia
Pennata o Choique (que habita las estepas altoandinas
y patagónicas, hasta Tierra del Fuego). Con la
caza desmedida, el avance de las fronteras agrícola-ganaderas
y la consecuente modificación de sus hábitat
naturales, ambas especies debieron ser protegidas, incluyéndolas
en los Apéndices de la Convención para
el Comercio Internacional de Especies Amenazadas da
Fauna y Flora. Por eso la cría en cautiverio
constituye un ambiente favorable para recabar datos
biológicos relevantes que permitan optimizar
la producción y reducir la demanda de ejemplares
silvestres, valorando el uso sustentable de un recurso
escaso.
SISTEMAS DE PRODUCCION. El ñandú
es un animal hervíboro que puede ser criado en
sistemas intensivos o extensivos. En el primer caso
los animales deben disponerse en corrales y la alimentación
consiste básicamente en balanceado complementado
con forraje. En el sistema extensivo, se trabaja en
potreros donde pastorean preferentemente alfalfa, en
un manejo combinado con ganado. Esta última modalidad,
sin embargo, es la menos desarrollada y si bien es aplicable,
requiere una adaptación tecnológica significativa
que aún necesita un mayor grado de experimentación.
Los productores que ya tienen experiencia recomiendan
iniciar la actividad con reproductores, juveniles y
huevos. Consideran viable el emprendimiento con un mínimo
de 20 ejemplares, en un predio que supere las 8 hectáreas.
Aquí, los principales pasos que deben respetarse
en un criadero:
- a- Reproducción: El ñandú es
una especie diurna de reproducción estacional
(primavera-verano) que llega a la madurez sexual a
los dos años y posee una longevidad de 15 años
(aunque su vida puede extenderse, inclusive, hasta
los 30). La temporada reproductiva se extiende de
septiembre a enero. En condiciones de cautiverio y
con un correcto manejo, se ha logrado extender el
tiempo de postura.
- b- Sala de Incubación: En los sistemas de
cría en cautiverio se recomienda la incubación
artificial. La higiene en este proceso es vital para
obtener un buen porcentaje de eclosión. Además
los huevos deben observarse semanalmente en un ovoscopio
para monitorear el desarrollo embrionario. A los 38
días, aproximadamente, los huevos eclosionan
y los pichones son trasladados a la sala de cría.
- c- Cría de Charitos: Una vez revisados, los
pichones deben trasladarse a la sala de cría
Allí permanecen en un corral debidamente acondicionado,
hasta los 3 o 4 meses, con un galpón de encierre
nocturno y fuentes de calor. Los primeros tres días
no ingieren alimento porque tienen que reabsorber
la yema o saco vitelino.
- d- Potreros de Recría: Aquí se manejan
los juveniles hasta los dos años de edad, cuando
alcanzan su madurez sexual. Como tienen un crecimiento
veloz, se debe aumentar la zona de movimiento. En
este período las pérdidas no deben superar
el 10%.
- e- Corrales de Reproductores: A partir de los dos
años la tasa de mortalidad es baja. Los espacios
se deben construir con un amplio acceso y un área
de captura.
El manejo sanitario es muy importante. Las enfermedades
detectadas hasta ahora son de origen bacteriano, viral,
micóticas y parasitarias. La alimentación
resulta clave: bajo cautiverio llega a 100 gramos
para animales de un mes, 300 gramos de balanceado
para charitos de 3 meses y 450 gramos para animales
de 6 meses. A partir de allí, tiende a estabilizarse.
EXPERIENCIA. Super CAMPO visitó las instalaciones
del criadero que funciona en Florencio Varela. Allí
dialogó con el titular del emprendimiento, Luis
Lopez, quien integra además la Comisión
Directiva de la Asociación de Criadores de Ñandú
(Acriña). Dispuesto a transferir su experiencia
productiva, recorrió junto a Super CAMPO las
12 hectáreas de su emprendimiento. Allí
funciona una sala de incubación con un particular
dispositivo tecnológico creado especialmente
por su dueño con capacidad para 1.200 huevos
simultáneos. La incubadora cuenta con bandejas
de chapa con volteo manual que puede contener, cada
una, hasta 32 huevos. Con una temperatura de 37 grados
y un porcentaje de humedad que oscila entre 50 y 70%,
tiene almacenados unos 400 huevos, caravaneados por
lote. Tras la incubadora está el laboratorio
y ovoscopio, donde se procede primero a monitorear el
estado embrionario del huevo y luego se lleva a cabo
la profilaxis del recién nacido. A las seis horas
el animal ya está en condiciones de pasar al
galpón de cría y durante cinco días
se lo somete a un tratamiento de antibióticos.La
charabonera tiene 400 metros cuadrados, cuenta con un
dormitorio con lámparas de calor para mantener
la temperatura entre 26 y 30 grados. Allí también
creó un sistema de losa radiante casera, con
circulación de agua que permite brindarle al
charito una mayor regulación de la temperatura
hasta su tercer mes, donde pasa al corral de recría.
Tanto en la charabonera como en los corrales de recría
, donde están los ejemplares juveniles, Lopez
decidió incorporar una cama de cáscara
de arroz, para crearle al animal un piso blando que
facilite su crecimiento y evite deformaciones y rengueras
en sus patitas quebradizas. El corral de adultos fue
especialmente acondicionado con alambre romboidal de
más de 1,70 de altura (para evitar la fuga) y
cuenta con bebederos automáticos y rompevientos.
Yo busco ante todo que las instalaciones estén
acordes a las normas vigentes sobre bienestar animal
de los países más evolucionados,
sostiene Lopez.Con una inversión escalonada que
ya superó con creces los 100.000 pesos, reconoce
que la actividad sólo puede ser rentable si se
cuenta con ingresos previos. De hecho, su empresa de
reparaciones electrónicas fue la que le permitió
realizar gran parte de las inversiones para el nuevo
emprendimiento. Detractor de los vendedores de ilusiones
que dictan cursos por doquier, se considera un pionero
y apela a la cooperación y asociatividad de todos
los productores. Aclara que en Acriña ya han
presentado un borrador del proyecto de ley, donde se
contempla al ñandú como un animal de producción.
Por eso está ansioso por avanzar en los protocolos
de faena y habilitación de frigoríficos:Hasta
el momento existen tres frigoríficos que faenan
la producción: dos están ubicados en Entre
Ríos (La Mulita y Yuqueri) y el otro se ubica
en la localidad bonaerense de Ayacucho. Es una planta
ovina y caprina cuya noria se adapta muy bien a la res
del ñandú", explica Luis Lopez y
pondera la excelente predisposición que encontraron
en las autoridades del SENASA para avanzar en las habilitaciones.
ARTICULACIÓN. Es cierto que la producción
todavía es incipiente en la Argentina. Acriña
agrupa a unos treinta productores, pero existen otros
criaderos en la Patagonia, Córdoba y Cuyo. Además
ya se registran buenas experiencias asociativas en el
mercado interno con la participación de los productores
en diferentes ferias y degustaciones, a lo largo y ancho
del país. "Hoy no existen las condiciones
productivas para exportar pero sí para enviar
muestras a partir del mes de octubre o noviembre, con
cantidad suficiente de animales para faenar", le
explica a Super CAMPO el Ingeniero José Mouliá.
Es Coordinador de Promoción de Comercio Exterior
y Economías Regionales de la SAGPyA y apoya desde
ese organismo oficial la actividad de los productores.
Pero advierte: Debemos ser muy cuidadosos desde
el Estado y junto a los productores para no promover
emprendimientos aislados. Aquí se requiere unificación,
calidad y homogeneidad. Se trata de una alternativa
de producción muy interesante dentro de la ganadería,
pero necesita un nivel de inversión que si bien
no es desmesurado no está dentro del rango de
un microemprendimiento. Hace más de un
año que la Secretaría trabaja en conjunto
con Acriña. Lograron establecer un programa de
acciones que incluye la elaboración de una ley
para que ordene y estructure la actividad. Decidieron
encarar un proyecto de desarrollo con el INTA y elaborar
un programa específico con proyectos de granjas
experimentales mixtas donde se cubran todos los aspectos
relacionados con la cría, faena y comercialización.
"También se trabaja junto a la UBA en dos
temas fundamentales: la sanidad y la nutrición",
explica Mouliá. Además, se realizaron
gestiones con la Agrícola Regional de Crespo
para desarrollar un alimento unificado para todos los
criaderos, y está prevista una reunión
con ArgenINTA para unificar criterios en materia de
trazabilidad y denominación de origen, para futuras
certificaciones. En el ámbito doméstico,
se abrió una línea de comercialización
que atiende a restaurantes de primera línea y
hotelería internacional. Si bien hasta el momento
es un nicho muy chico, acompaña los niveles actuales
de producción. Para desarrollar los mercados
internacionales, la SAGPyA y Acriña lograron
establecer contactos comerciales en Francia, España,
Alemania e Italia. Además, una empresa nacional
de curtiembre está haciendo las pruebas de calidad
del cuero para exportar. Entusiastas, los productores
consideran que el 2005 va a marcar un punto de inflexión:
afirman que existe un aumento considerable de la masa
crítica que los pondrá en posición
de atender la demanda externa. Aseguran que este será
el año del despegue comercial del ñandu.
Sería un buen homenaje para estas legendarias
aves que ya brindaron sus nutritivas carnes a los habitantes
originarios de estas tierras. Es hora de devolverle
al ñandú su prestigio alimentario.
El Establecimiento Lopez desarrolló junto al
Departamento de Aceites del INTI, un proceso de obtención
de aceite partiendo de grasa de ñandú.
En la oportunidad se establecieron los parámetros
para la obtención de la grasa durante la faena,
la conservación y el almacenamiento, para minimizar
la contaminación por manejo y frenar el proceso
natural de oxidación.
Se determinaron las etapas correspondientes a la obtención,
filtrado, blanqueo, desodorización y almacenaje
de aceite puro de ñandú.
Se realizaron análisis comparativos en las distintas
etapas, con el aceite de Emmu (traído de Australia).
Las investigaciones arrojaron los siguientes resultados:
Acidos grasos Emu Ñandú
16:0 Palmítico 22.4 23.2
16:1 Pamitoleico 4.0 1.7
18:0 Esteárico 9.5 8.8
18:1 Oleico 51.9 17.5
18:2 Linoleico 7.0 20.4
18:3 Linolénico 0.4 23.9
Como se puede apreciar, la composición de ácidos
grasos (omegas) es similar para ambos productos, variando
solamente las concetraciones.
Subproductos que cotizan
- Carnes: Sabrosas, posen un bajo tenor graso y calórico
y un alto contenido proteico y de ácidos grasos
poliinsaturados. Tienen un potencial competitivo muy
alto frente a las carnes tradicionales. Un adulto
rinde en carne alrededor del 40% de su peso vivo.
Hoy se cotiza en el mercado a 10 U$S el kilo.
- Cuero: Posee un diseño con características
distintivas. Sirve para elaborar productos de marroquinería
(camperas, botas, zapatos, carteras y billeteras).
De un adulto se obtienen aproximadamente 6 a 7 pies
(cuadrados) de cuero.
- Aceite: Se utiliza para fines cosméticos,
medicinales y nutricionales. A partir de la grasa
de un individuo se extraen hasta 5 litros de aceite
de calidad.
- Plumas: Pueden ser usadas en la confección
de vestimentas y plumeros. De un adulto se obtienen
hasta 350 gramos y se fabrican 8 plumeros.
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